Aprender Experimentando

Crecimiento Personal: las experiencias como aprendizaje



¿Por qué decimos que estamos experimentando?
El propósito de la aventura del ser humano en este cuerpo físico es la de experimentar. Este experimentar implica crecer y evolucionar con las experiencias. Para este aprendizaje necesitamos experimentar tanto lo que llamamos bueno como lo que llamamos malo. Exponernos, experimentar tanto el miedo como las derrotas.

Nunca sabríamos que es el éxito si no hubiéramos experimentado las derrotas, o el valor de lo que consideramos bueno, si no hubiéramos conocido lo que consideramos malo.
Hasta aquello que nos causó un gran dolor nos ayudó para aprender, nos enseñó a valorar  lo que tenemos.

Pero toda esta noción de bueno o malo, correcto e incorrecto, nos atrapa en una especie de remordimiento cuando pensamos que hemos actuado mal, y por todo aquello que juzgamos como malo.
Esta especie de trampa nos impide que avancemos ya que el remordimiento es a veces una carga que nos aprisiona. Pero todos estos actos que juzgamos como malos o equivocaciones, en realidad nunca lo han sido, por muy miserable que creamos que han sido nuestros actos.

Todos los hechos que consideramos buenos o malos no lo son. Son sólo experiencias. Los hechos sin juicio son neutros. Consideramos algo como bueno porque no causa algún perjuicio a otros. Consideramos algo como malo porque si lo causa, pero todos estos hechos sin un juicio serían neutros. Quizás ahora no lo entiendas pero como verás más adelante a través  del curso, todo tiene un porqué y un para qué y nada, nada es por azar.

Desde el mismo momento de nuestro nacimiento emprendimos un viaje hacia el aprendizaje y la experiencia, ese es el motivo de que hoy estemos aquí.
Nuestra alma nos empuja a la acción, hacia la emoción, hacia el sentimiento profundo de la experiencia, y no es hasta que se experimenta intensamente un deseo que el alma se relaja. Ya tiene la sabiduría deseada que deja la experiencia. Ya tiene el entendimiento y no necesita más, pero entonces desea otro conocimiento, otro aprendizaje y otro más.

Cuando tengamos deseos de realizar algo debemos escuchar esos deseos, pues nuestra alma necesita de la experiencia y el dejar ese deseo sin cumplir es posponer una experiencia necesaria que en otro momento se nos reclamará a experimentar.
No debemos tener miedo a equivocarnos, pues el miedo solo obstaculiza nuestro camino de aprendizaje, ya que no hay equivocaciones solo enseñanza. Pues ¿cómo sabríamos  que hay otras formas mejores de hacer algo si nunca lo intentamos por miedo al fracaso? El fracaso solo existe en las mentes de los que creen en él.  

Este bagaje de cargas sobre nuestras espaldas que a veces soportamos es infructífero y mientras más peso llevamos menos podemos avanzar. Pero también este mismo hecho por si solo ya es una experiencia, que si es la que nuestra alma desea, es porque la necesita y tiene que experimentar y hasta que no lo haga no querrá soltar el lastre.

Una vez vivida esta experiencia y aprendido todo lo que se pueda aprender, la carga no será mas que un obstáculo que debemos y querremos soltar.
Amando nuestras experiencias sin juzgarnos y sin juzgar. No siendo víctimas ni haciendo que otros lo sean mediante el veneno de la culpabilidad, enterremos las víctimas que creemos haber causado, amemoslas y digamosles adiós.

Amémonos y entreguémonos a nuestra divinidad y llegará un momento en esta vida, o en otras, en la que no necesitaremos experimentar ni juzgar, solamente “SER”!!!




Maestro, ¿qué es el hombre?El hombre no es ni lo que él cree que esni lo que los demás creen que es.Pero maestro ¿qué pasaría si un día el hombrese diera cuenta de que no es lo que siempre ha creído,que era y que tampoco es lo que han creído los demás?Que el gusano comenzaría su transformación en mariposa. Cuento Zen

INMACULADA ZAMORANO 

No hay comentarios:

Publicar un comentario