AGRICULTURA ECOLÓGICA. Nº 7



Recuperando la tradición

Algo muy importante que también se tiene en cuenta en este tipo de cultivo es  el barbecho, es decir, dejar a la tierra que descanse evitando cultivar durante  un tiempo, de esta forma, la tierra recupera la fertilidad.
Es fundamental también evitar los pesticidas o herbicidas para proteger a otros  seres vivos que son necesarios para un terreno saludable; ellos a su vez nos recompensan evitándonos las plagas.
Las arañas son muy abundantes y se alimentan de todo tipo de insectos. Una sola es capaz de devorar al año dos kilos de insectos. Las mariquitas se alimentan  sobre todo de pulgones y pueden devorar entre 200 y 600 pulgones al año.
La fertilización química mata la vida microbiana del suelo, en cambio el cultivo ecológico fertiliza la tierra y frena la desertización.
Hay  otros factores que los agricultores ecológicos tienen en cuenta  para evitar plagas y cosechar alimentos sanos y  nutritivos, solo hemos mencionado algunos como ejemplo de otra forma de cultivo. Por otro lado, dentro de la alternativa ecológica, no solo se cuenta con la agricultura, sino que los productos ecológicos los encontramos en todos los ámbitos de la alimentación.
Por ejemplo:
Contamos con granjas donde no encontramos gallinas hacinadas y enfermas, sino picoteando de aquí para allá, campeando, y “felices”, término utilizado para estas gallinas en libertad. Por supuesto de esto nos beneficiamos todos los consumidores, pues también la felicidad de ellas llega a ser un poquito la nuestra cuando saboreamos sus huevos.
La ganadería ecológica está basada en el libre pastoreo, en un ritmo de engorde más lento que el forzado convencional, con el requisito de no sobrepasar el 40% de piensos concentrados en la ración diaria, y en una alimentación lo más sana posible para el ganado. Tampoco se emplean harinas de origen animal o alimentos de origen transgénico, sino que el ganado es alimentado con piensos ecológicos. Tampoco son tratados con hormonas o antibióticos y  cuando alguno de estos animales enferma se les trata con homeopatía u otras terapias alternativas existentes.
Las vacas no sufren enfermedades como “El mal de las vacas locas” pues  el que se las crie para satisfacer el apetito de algunos, no es motivo para hacerlas sufrir.
  

Todo esto y mucho más en próximos artículos. Recuerda volver para verlos.
Hasta la próxima


Inma Zamorano

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