¿Sabemos qué estamos comiendo?
Los alimentos transgénicos son organismos modificados
genéticamente (OMG) es decir, se han tomado genes de una especie y se han introducido
en otra. No existirían por lo tanto de forma natural de no ser por estos métodos.
Se crearon con el fin, según se dijo, de que soporten sequía, falta de
nutrientes en el suelo, y plagas.
El objetivo de estos alimentos, como
también se dijo, era aumentar su rendimiento y erradicar el hambre del mundo,
¿pero realmente es así?
Ahora tras algo más de 20 años de estos
cultivos estamos viendo los resultados. Están creando graves y alarmantes
problemas ambientales, el rendimiento no es mayor que el de los convencionales y el hambre del
mundo no se ha erradicado.
Por otro lado, no son más resistentes a
las plagas, sino al contrario, ya que el uso de herbicidas de estos organismos
es considerablemente mayor y generan más dependencia de productos químicos.
Las semillas son híbridas y además
están patentadas por las mismas empresas biotecnológicas que las desarrolló. De
esta forma el agricultor no puede conservar las semillas de un año para otro sino
que tiene que comprarlas continuamente;
así estas empresas establecen el
control sobre el mercado.
Lo mismo sucede con los herbicidas
siendo las mismas empresas sus proveedoras y haciendo a los agricultores
dependientes de ellos.
Semillas y productos químicos, todo
en un mismo paquete.
Con el avance de estos cultivos se han
expulsado a campesinos de sus tierras, y se han talado bosques.
Tampoco se han investigado a fondo, por
lo que se desconocen los daños para la
salud tanto de los agricultores como de los consumidores, de hecho, algunos de
estos organismos se prohibieron posteriormente. Igualmente ocurrió con el caso
de los cerdos que presentaban genes humanos al inyectarles el gen de la hormona
del crecimiento para obtener cerdos con menos grasa.
El Dr. Domingo Roig, toxicólogo de la
universidad de Tarragona (España), advirtió que “no se han realizado los suficientes
estudios experimentales sobre los potenciales efectos adversos de los
alimentos modificado genéticamente en la
salud animal, ni por supuesto en la humana, que puedan servir de base para
justificar la seguridad de estos productos”.

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