Disfrutar de buena salud depende mucho de nosotros


Tener salud es el estado natural del ser humano así mismo hacernos responsables de ella  debería de ser lo natural. Si hasta ahora no hemos sido responsables con nuestra salud, no debemos seguir excusándonos. Dejemos de ser pasivos y seamos los protagonistas. No podemos transferir esa responsabilidad al médico, pues  pertenece a cada uno de nosotros.

Resulta muy paradójico que el abandono de nuestra salud esté sucediendo precisamente en este tiempo en el que abunda la información de todo tipo.
Hoy, se tiene conocimiento de tecnología como nunca y acceso a casi cualquier información, pero en cuanto a cómo funciona nuestro propio organismo y cómo mantenerlo en buen estado, existe una gran desinformación; aunque está disponible para cualquiera que lo desee. Lo cual no deja de ser insólito. En gran medida somos nosotros los causantes de nuestra propia enfermedad.
Para que haya una verdadera curación, hay que adquirir el compromiso de querer curarse. Conscientemente quizás queramos hacerlo, pero ¿inconscientemente también? A veces ocurre que, camuflados tras la enfermedad, existen sentimientos de baja autoestima, desamor o cualquier otra emoción.

Las estadísticas muestran que los conflictos de cualquier tipo, la ira, la rabia, las pérdidas, ya sean materiales o sentimentales, la resistencia ante hechos incomprendidos, la intolerancia, el estrés, etc. Si persisten, son causa de enfermedades y cuando éstas desaparecen, casi siempre lo hace la enfermedad. Ese pudiera ser un motivo de por qué pacientes sometidos a un mismo tratamiento  suelen tener resultados  distintos.
La alimentación es otro factor a tener en cuenta. Ya que una gran parte de los alimentos consumidos habitualmente son perjudiciales y peligrosos para la salud.
Los alimentos transgénicos abundan cada vez más en nuestras mesas. Estos son organismos modificados genéticamente (OMG) es decir, se han tomado genes de una especie y se han introducido en otra. No existirían por tanto de forma natural de no ser por estos métodos. 

Existen otros métodos de cultivos  diferentes. Son métodos tradicionales que se han llevado a cabo durante toda la vida sin riesgo para la salud. Respetuosos con el medio ambiente, los abonos son naturales, con total ausencia de transgénicos, son más nutritivos, pues contienen un mayor contenido de minerales, vitaminas y oligoelementos y hace que estos alimentos favorezcan la prevención de enfermedades.
En definitiva; disfrutar de buena salud depende mucho de nosotros, y se por experiencia que hay que trabajar  profundamente cuando se necesita  o se quiere cambiar algo muy arraigado, pero no podemos culpar  a la mala suerte o a otras personas cuando, hacer esto es no querer tomar conciencia o aceptar que tenemos que cambiar. Poner resistencia al cambio es  empeorar la situación y por lo tanto, alejar la curación.
                                                                                       
                                                                             Inmaculada Zamorano 

1 comentario:

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