“Mi función y mi felicidad son una”.
Inspirado en la lección 66 de un
curso de milagros.
La función
que se nos dio, o que vinimos a vivir en nuestra experiencia en la tierra y nuestra felicidad son lo mismo.
Esto a veces
parece falso, pues el sufrimiento esta ligado al ser humano.
Pero para
que lo sea tenemos que definir a la divinidad como algo que no es.
La divinidad
no conoce otra cosa que no sea felicidad y amor. Y no se puede dar lo que no se tiene.
La identidad
(persona, ego) quiere ser feliz. E inventa
múltiples formas e ilusiones de esto o aquello. ¡Engaños y sueños de
felicidad!.
Pero
seguimos buscando, porque en nuestra
honestidad sabemos que ese no es el camino.
Queremos uno que nos ofrezca verdadera
paz.
Digamos que
nuestra mente está dividida en dos partes. La mente recta y la mente errada.
La mente recta, es
la morada del ser, donde reside la paz.
La otra es
la morada del ego, y está gobernada por él. De
hecho, estos son nuestros dos guías.
Qué nos
impulsan a escoger un camino u otro?
Al ego, en
batalla continuamente, le gusta ser el protagonista y orientarnos a ver cuál es
nuestra función y la manera de ser feliz.
Pero batalla
solo, el ego ataca y el ser no responde.
El ser sabe cuál es nuestra función. Sabe cuál es nuestra felicidad. Sabe también que ambas cosas son lo mismo.
En nuestra mano está.
Podemos prestar oídos a la locura, o podemos escuchar y sentir la verdad.
Inmaculada Zamorano.
http://www.inmaculadazamorano.com/servicios/servicios.html
Podemos prestar oídos a la locura, o podemos escuchar y sentir la verdad.
Inmaculada Zamorano.
http://www.inmaculadazamorano.com/servicios/servicios.html
http://www.inmaculadazamorano.com/soy/soy.html
ResponderEliminarhttp://www.inmaculadazamorano.com/tienda.html
ResponderEliminar